Los Sin Cuenta

Uno de los grandes propósitos de mi vida ha sido siempre insertar consciencia espiritual en medio de un mundo materialista y superficial. Desde muy niña, mis amiguitas me decían cosas como “me traes paz”, “me calmo mucho cuando estoy contigo”, “no había pensado nunca en eso”. Crecí viendo la vida de otra manera, interesándome por cosas que a nadie le importaban, y viendo mucho más allá del velo físico, quisiera yo o no. Al comienzo no entendía mucho y me lo sufrí: Me sentía fatal, errada, diferente, excluida, maltratada, siempre. Pero adentro de mí estaba esa fuerza de la consciencia que me sostenía. Pretendo seguir cuidándome mucho, para poder estar bien viva cuando la ciencia y la espiritualidad se sigan uniendo hasta el punto al que yo quisiera llegar. Ya han avanzado harto los descubrimientos científicos sobre la mente humana que integran el alma; sobre cómo la contemplación o la meditación regulan el sistema nervioso; sobre cómo la materia está formada por redes entrelazadas en lugar de elementos aislados; o sobre cuán importante es la dimensión espiritual para lograr el bienestar que tanto buscamos. Ya encontraron la partícula de Dios, pero la oscuridad, como siempre se ha interpuesto en el camino, y han logrado deshabilitar gran parte de los avances. No es sólo que yo abra sesión y en ese espacio le transmita a mis consultantes el valor espiritual de la existencia. Es 24/7: En cada encuentro, en cada acto, con mi canal de percepción abierto o no, que en cada conversación entrego puntos de encuentro con esa otra realidad que no vemos. A veces la gente necesita un empujón: Lo saben, lo intuyen, pero no se hacen caso a sí mismos en esa voz interior, y lo olvidan, lo dejan en último plano y la materia con todas sus distorsiones pasa a adquirir protagonismo. Pero ahí estoy, viva, y somos muchos los faros de luz repartidos sobre la tierra, quienes estamos sosteniendo esta otra parte de la realidad en medio de esta dimensión compleja en que nos encontramos. No voy a justificar el mal: Soy muy consciente de que hay que combatirlo, condenarlo, denunciarlo, y disolverlo, pero sí reconozco que todas estas características de mi personalidad no fueron adquiridas porque yo sea realmente muy especial, sino que son secuelas postraumáticas. Y es que cuando desarrollas tu cerebro, tu cuerpo físico, tus emociones, y todo tu ser bajo permanente maltrato psicológico encubierto, pueden pasar dos cosas: Te desordenas, te desconectas y te autodestruyes, o se te activa la resiliencia, la consciencia y se te abre demasiado la percepción espiritual. Yo estuve varios años en esa oscuridad, en mi pubertad y adolescencia. Me sucedieron cosas realmente espantosas, que me robaron la vitalidad hasta el punto de topar fondo y entonces, de un día al otro se reactivó mi Luz. Desde entonces no he dejado de buscar más y más conexión con la Fuente Divina, con la Naturaleza, con el Todo Perpetuo. Y hoy, en este día tan especial, recuerdo al padre de mi hija que en paz descanse, quien fue la única persona que sabía absolutamente todos los detalles más crudos de mi historia, y sin juzgarme me repetía en cada conversación siempre la misma frase: “Es un milagro que no te hayas convertido en drogadicta, alcohólica o asesina”. Y así es: Es un milagro de la vida. Dios mismo me rescató. Mi bautizo me protegió. El amor ha sido siempre mi escudo. Y mi fuego arderá igualmente por toda la eternidad. En mi mundo interior ganó la Luz, y seguiré combatiendo al adversario del Cristo que habita en mí hasta el final de mis fuerzas, trabajando en poner amor, verdad y belleza, confianza, armonía y paz sobre la tierra hasta que Dios me necesite allá arriba, cuando desee que vuelva a unirme a Berry, a mis Ringos, a mis tortugas, mi erizo, mis hamsters, mis otros perros, mis gatos, mis abuelos, mis tatas, mis amigos y mis afectos incondicionales. Declaro, en el nombre de Jesucristo, que mi nombre es sagrado, que mi vida sigue estando en sus manos, que no soy yo quien realmente existe, y que mi espíritu es tan eterno como eterna es la Fuente de la Creación. Feliz cumpleaños 50th, María Carolina. Feliz cumpleaños, Berry.

3 comentarios en “Los Sin Cuenta”

  1. Patricia vukovic

    Que hermoso leerte, Amiga. Me siento tan feliz de que sea es faro que alumbra a muchos y de una manera tal cálida, honesta y amorosa. Te amo María Carolina, y deseo que siempre brilles

  2. Te deseo un muy Feliz cumpleaños 🎂 Amiga espero lo haya pasado muy bien junto a tus seres queridos y que Jesús y la virgen te acompañe Siempre un abrazó a la distancia se te quiere, Geraldine.

  3. Que en estos 50 años de vida encarnada celebres tu don y la sabiduría que traes para orientar a las personas a seguir su chispa divina. Resueno con la experiencia de crecer en un mundo que no logramos comprender ni validarlo, hoy nos impulsa a seguir nuestra intuición con coraje y persistencia. Que este día prospere tu radiancia y se multiplique las oportunidades de amor y prosperidad

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